En estos días Santa Cruz, de la mano del gobierno de Claudio Vidal y el representante de Seguridad de la provincia, se vive la contradicción más absurda que podamos destacar en estos últimos tiempos. Es la paradoja constante de un gobierno con pocas luces y menos aún, sentido de la oportunidad.
Justo cuando en grandes letras y extensas explicaciones, el gobierno lleva a cabo la realización del denominado “Foro de Seguridad Patagónica” y el Ministro Prodomos señala en la apertura “Estamos muy contentos en la provincia y en la Policía de tener este evento en Río Gallegos y de esta forma consolidar una agenda patagónica en conjunto”. Afuera, en las calles, en las comisarías, en los cuarteles de bomberos y en las penitenciarías, la policía está llevando a cabo un autoacuartelamiento por reclamo salarial, acuerdo paritario y mejores condiciones laborales.
Tan grande es la escalada de la crisis policial que hace dos días el gobierno decidió convocar a las Fuerzas Nacionales para sustituir a la policía provincial que ha parado totalmente la actividad en materia de seguridad y ayer viernes 5 de junio un 90% de la Fuerza policial adhirió a la medida al punto que los jefes policiales buscan a personal que tenga habilitación para manejar los móviles de la repartición, porque el paro no permite patrullar.
Ayer la policía llevó a cabo una movilización inédita y solo comparable con la del año 2012 y el gobernador Claudio Vidal lució derrotado en un mensaje a la opinión pública donde solo acudió a la historia de 30 años de kirchnerismo, para explicar la situación de desfinanciamiento de su gestión que va para el tercer año de ejecución y autoexculparse por no poder aumentar al sector policial; claro, olvidó que no es el único sector postergado y en reclamo, sino (y además) están los docentes, la administración pública, la justicia, Vialidad, entes provinciales, municipios etc.
El manual de la ironía
A la luz de esta paradoja que plantea el gobierno convocando a un foro de seguridad en medio de una crisis de seguridad policial, se me ocurrió otras analogías, por ejemplo:
Hacer el Foro de Seguridad Patagónica hoy es como organizar el Congreso Internacional de Excelencia en Salud Pública en el auditorio del hospital, mientras en la guardia los cirujanos están operando con la linterna del celular y suturando con hilo de coser porque hace tres meses que no les pagan ni les dan insumos.
Es como estar organizando “una cata de caviar y debatiendo sobre estrellas Michelin” en el salón principal de un Hotel tope de gama, mientras los cocineros están encerrados en la cocina comiendo sobras porque el dueño del restaurante no les paga el sueldo.
Es decir, Río Gallegos hoy es el manual de la ironía: debaten la seguridad del futuro en traje y corbata, mientras la seguridad del presente está acuartelada pidiendo un sueldo digno y mejores condiciones de trabajo.
El gobierno provincial practica la lógica invertida contexto en el cual se plantea un absurdo donde lo útil parece inútil y lo ilógico cobra sentido. En esta espiral de incongruencia está envuelto el gobierno del SER que ha entrado en un embudo peligroso con una actitud cerrada, endogámica y que no admite ayuda o consejos de ningún tipo.
En estas circunstancias, donde impera la lógica invertida en un gobernador que luce a punto de estallar, se hace necesario que el Ejecutivo convoque en serio y sin condicionamientos, falsedades ni chicanas, a una verdadera concertación política; pero claro, para eso es necesario una apertura mental, un criterio sano y evolucionado, lejos de caprichos e imposiciones personales y conciencia plena de que las limitaciones propias son las que obstruyen la resolución de la crisis y hoy, el gobierno provincial y el propio Vidal, carecen de todo eso.
Agencia OPI Santa Cruz

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