El gobernador electo Claudio Vidal sin duda se encuentra lanzado a preparar su equipo de gobierno y ajustar el reparto de cargos de quienes pondrá en lugares claves de su gestión a partir del 10 de diciembre de este año.

El petrolero, a quien se le cumplió el sueño de llegar al poder, casi sin obstáculos de peso, pues diluyó la oposición a la cual le aspiró la gente de mayor valía y representatividad y encontró un oficialismo debilitado políticamente en esta circunstancia, ahora tiene por delante la tarea fundacional de hacer en la práctica lo sostenido en su discurso de campaña y recrear una gestión con mayor transparencia que la de Alicia, colocando funcionarios idóneos, con curriculum y no con antecedentes y organizar un Estado que necesita cambios de 180 grados en la mayoría de los aspectos institucionales y procedimentales.

Vidal básicamente, basó su argumento de campaña en la refundación política y administrativa de la provincia, que por 32 años sigue lineamientos rígidos de un sistema endogámico como el del FPV, una creación de Néstor kirchner continuado por su viuda y su hermana; obvio no es algo que Vidal podrá revertir en un par de meses o en un año, pero las señales si debe darlas el nuevo gobierno, desde el minuto cero en que se haga cargo la nueva gestión.

El sistema político de estos años, se basó en el autoritarismo, la persecución de los sindicatos “no afines”, el acomodo de parientes y amigos en todo el organigrama provincial, la carga de ñoquis en la legislatura, la gobernación y los ministerios, la corrupción instaladas en las empresas públicas como Servicios Públicos, Fomicruz, Distrigas, el amiguismo empresario en las licitaciones, tras el sostenimiento de la cartelización que iniciara Lázaro Baéz a partir del 2003, etc. La modificación de estos estándares de gestión, serán las primeras señales claras que nos orientará si en realidad la gestión apunta a concretar esos cambios.

Para lograrlo, el nuevo gobierno deberá disponer personas idóneas/profesional en una serie de puestos claves dentro del organigrama que contempla lugares también claves, en los cuales el apellido que sea designado, proyectará una idea de lo que podrá lograr o no, dado que, como lo vivimos en la práctica, en Santa Cruz “nos conocemos todos”, atendiendo al dicho popular.

El conflicto interno

El primer problema que enfrenta el nuevo gobernador, es dar respuesta al compromiso asumido con los partidos de la alianza, UCR, Pro, Encuentro Ciudadano, plasmado en un documento firmado por Ramón ParsonsDaniel BusquetMarcelo de la Torre e Ítalo Bringas, titulado “Acuerdo Programático para Gobernar Santa Cruz”, donde sintéticamente se plantean los ejes fundamentales por los que deberá ir el nuevo gobierno provincial (en ese momento de la firma aún no habían ganado nada) en diversas materias de gestión y que hoy toma mayor relevancia, teniendo en cuenta que ya están virtualmente a cargo del Poder Ejecutivo.

En otro informe analizaremos punto por punto esta Acuerdo firmado por los partidos integrantes de “Por Santa Cruz”; hoy vamos a detenernos en los ruidos que se producen alrededor del armado del próximo gobierno, teniendo en cuenta una  importante cantidad de personajes impresentables que acompañaron a Vidal en campaña, haciendo un trabajo territorial y político que pocos se animaban a realizar y ante el triunfo, ahora reclaman el pago de las facturas, en muchos casos, muy caras por cuanto debieron meterse en el barro para conseguir votos y consensos a lo largo y ancho de Santa Cruz; y eso no se consigue con personas altruistas, leales y honestas, precisamente.

De acuerdo a información que pudimos reunir en estos días, existirían algunos choque de Claudio Vidal con algunos referentes de los partidos de la alianza, debido a los nombres que danzan en la cabeza del gobernador, para hacerse cargo de determinados Ministerios o áreas centrales de gobierno, teniendo en cuenta los antecedentes desfavorables que pesan sobre ellos, por haber pertenecido o estado vinculados, o estarlo actualmente, con gente muy allegada del kirchnerismo o haber actuado oportunamente, en alianza con el gobierno kirchnerista que desplazaron en las urnas, dentro de lo cuales se incluye a gremios, los cuales, a partir del 13 de agosto, viraron, saliendo de la zona de confort que tuvieron con Alicia y buscando acercarse a las huestes del petrolero. Tal es el caso de UPCN, APAP y la CGT, cuya dirigencia vira como una veleta de acuerdo a cómo sople el viento.

Lista inquietante

Oficialmente se desconoce la composición del próximo gobierno en la provincia, pero la danza de nombres que se barajan en el armado del círculo de gestión de Claudio Vidal, resulta a menos inquietante, por ser personas cuyos antecedentes comprometen la buena imagen que, seguramente, el nuevo gobernador le intentará imprimir a su gobierno.

Desde ya todos conocen que dentro del armado político del frente “Por Santa Cruz”, tuvo una activa participación Roberto Giubetich, quien no necesita presentación y cuya historia, siempre vinculada al Radicalismo provincial, fluctuó entre ser el artífice de las campañas políticas de Eduardo Costa y su estrecha relación con el kirchnerismo, cuyos principales referentes son sus amigos y al cual le fue siempre absolutamente funcional.

Giubetich, como funcionario municipal y como Intendente de Río Gallegos, fue el mejor militante K para el gobierno provincial. No hay indicios ciertos de cuál sería el rol de radical en el próximo gobierno, pero indudablemente gravitará tanto en el armado como en la función. Esperemos ver dónde y qué lugar le tiene reservado Vidal, pero el Ingeniero quien apañaba y encubría a Casino Club durante su gestión en el municipio, es un deudor alimentario de la honestidad y la transparencia.

Algunos hablan de la posibilidad de que Claudio Vidal ponga como Ministro de Gobierno a Pedro Luxen, dirigente del Sindicato de Petrolero Privado y posiblemente su hombre de mayor confianza, pero, independientemente de las condiciones que pueda tener su par sindicalista y algunas causas donde se ha visto involucrado con allanamientos incluidos, esta decisión de alguna manera abona la teoría previa a las elecciones, que hablaban de un “eventual gobierno petrolero” en Santa Cruz, si ganaba el SER.

Otro posible funcionario que suena para el Ministerio de Seguridad de la provincia, es el de Pedro Prodomo y se debatió la posibilidad de poner como Jefe de Policía de la provincia al Comisario My Juan Guanes, hermano de Miguel Guanes, ex diputado, actual integrante del Directorio de Servicios Públicos Sociedad del Estado y personaje muy cuestionado por estar vinculado a los negocios paralelos de la empresa de energía.

Los apellidos de Prodomo y Guanes tomaron relevancia en el año 2015 cuando en la sede de Petroleros Privados de Caleta Olivia, se produjo una balacera donde perdió la vida Reinoso Vargas, un integrante de la UOCRA. A partir de allí salieron a la luz una serie de cuestiones, vinculaciones, nombres y funciones, en medio de una controvertida causa judicial, en la cual y por Orden del Juez Quelín, mediante Resolución Nº 2584/15 al propio Claudio Vidal y a 23 personas más les dictó la falta de méritos.

En aquel momento Juan Prodomo, empresario de zona norte y amigo del intendente de Caleta Olivia José Córdoba, del intendente de Las Heras (en ese momento) Teodoro Camino y particularmente de  Vidal, habría sido su factotum, quien le organizó la seguridad personal al Secretario General de Petroleros, con efectivos de la policía de la provincia de Buenos Aires, como informamos oportunamente y al Comisario Guanes se lo sindicaba como, el amigo de Prodomo y el funcionario policial a cargo de la Unidad Regional, que lo acusaban de haber filtrado información sobre los allanamientos ordenados por la justicia, entre otras acusaciones aún más graves.

Otro que suena dentro del equipo del nuevo gobierno o como candidato a Intendente de Río Gallegos, es José Daniel Álvarezsobrino de Jaime Álvarez (ex Ministro de la Producción y ex Jefe de Ministros). El actual integrante del equipo de Vidal, en su paso por la función pública, no es recordado por su eficiencia “y cuando el entonces gobernador (NdR: Daniel Peralta) le pidió la renuncia Jaime, José Daniel se fue por inútil”, indicaron las fuentes.

Se completa esta lista de trascendidos en el armado del gobierno provincial, con la figura del Dr Ariel Varela, un cuestionado médico que ya fue candidato a intendente por el SER en esta capital y también, en caso de no ganar como jefe comunal en las elecciones de octubre/23, estaría en los planes de Vidal ponerlo al frente del Ministerio de Salud, lugar en el cual se lo vincula con la actual gestión kirchnerista.

No solo ser, sino parecer

Una de las principales acciones del gobernador electo, será presentar ante la opinión pública un gabinete creíble, capacitado y superador de lo que está y conocemos de la actual gestión de Alicia Kirchner. Comenzar la administración ocupando lugares claves con gente cuestionada, con antecedentes desfavorables o trayectoria controvertida, genera desconfianza y falta de empatía. No bastan las buenas intenciones de Vidal, sino además, está obligado a dar un mensaje creíble y contundente de que en realidad va por un verdadero cambio.


A su alrededor tiene gente valiosa, como quien lo acompaña en la vicegobernación, los referentes de EC y el propio intendente de San Julián, personas limpias y de consenso, que seguramente cuestionarán algunas de estas nominaciones, pero sobre todo, obligarán al nuevo gobernador a dar cumplimiento al documento firmado por los partidos de la coalición, sobre los objetivos programáticos que deberán cumplir sus integrantes y que si se incumple o hay un apartamiento sobre la letra de los mismos, podría ocasionar chisporroteos dentro de la propia alianza política que triunfó en las urnas.

Agencia OPI Santa Cruz

Por Infomix

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