El Tribunal de Cuentas de Santa Cruz sufrió un robo inusual: los ladrones fueron directo por CPU con datos de municipios, sin revolver nada más. El hecho abre interrogantes sobre posibles motivaciones políticas.
Dos CPU y tres monitores fueron robados de las oficinas del Tribunal de Cuentas en Río Gallegos. Aunque parte del equipamiento fue recuperado, lo inquietante es que los ladrones fueron directo por las computadoras con información sensible de municipios como Río Gallegos, Río Turbio, Calafate y San Julián.
En diálogo con Radio Vanguardia, la presidenta del Tribunal de Cuentas, Gabriela Castro, confirmó el episodio que ya genera ruido político en Santa Cruz. Los delincuentes ingresaron de manera llamativamente prolija: una puerta y una ventana abiertas, una escalera instalada y, como detalle no menor, las luces de la obra lindera -que suelen permanecer encendidas todo el día- apagadas.
Las cámaras de seguridad muestran a dos personas que fueron directo al área de personal y luego a la oficina de municipios. No hubo destrozos ni papeles revueltos: solo desenchufaron los CPU y se marcharon.
¿Qué se llevaron?
Dos CPU y tres monitores (uno de los CPU y dos monitores aparecieron después en la obra contigua).
Equipos que contenían datos de gestiones municipales de Río Gallegos, Río Turbio, Calafate y San Julián.
Castro aclaró que no hay riesgo de pérdida de información: «Nada del Tribunal de Cuentas se va a perder porque se saque el CPU. Toda la documentación está respaldada y ninguna investigación se verá afectada».
Un robo que genera sospechas
Más allá del valor de mercado -mínimo en equipos de la administración pública-, lo que alarma es la aparente intención detrás del robo: buscar datos. Para la propia presidenta del organismo, la maniobra fue «temeraria», no solo porque el edificio tiene cámaras, sino porque el accionar fue selectivo: solo computadoras, nada más.
El vicegobernador deslizó que el hecho podría no ser casual y relacionarse con el debate político sobre la ampliación de vocales en el Tribunal Superior de Justicia. Castro, en cambio, evitó conjeturas: «No puedo hacer un análisis de ese tipo, no me consta».
Investigación interna y malestar social
El Tribunal inició una investigación interna para determinar si alguien pudo haber facilitado el acceso. La hipótesis de un «camino allanado» preocupa, en un contexto donde las denuncias y auditorías sobre cuentas municipales avanzan y generan incomodidades.
La Vanguardia Noticias