El senador de Santa Cruz José María Carambia presentó un proyecto para crear un régimen diferencial para las provincias patagónicas, Carmen de Patagones (Buenos Aires) y Malargüe (Mendoza). Además, propone reducir un 50% la alícuota para el resto del país.
El senador por Santa Cruz José María Carambia presentó un proyecto de ley para reducir la carga impositiva sobre los combustibles y recuperar beneficios históricos para la Patagonia, a través de la creación de un régimen diferencial en materia de impuestos a los combustibles líquidos para provincias de la Patagonia.
La iniciativa propone modificar la Ley Nacional 23.966 y alcanza a las provincias de Santa Cruz, Tierra del Fuego, Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe, dos zonas históricamente consideradas como “zona fría”, además de las patagónicas.
Pero el proyecto también incorpora una medida de alcance nacional: una reducción del 50% en la alícuota de los impuestos sobre los combustibles líquidos para el resto del país. La iniciativa se basa en el concepto de «federalismo energético», y plantea que las políticas tributarias deben contemplar las diferencias territoriales existentes dentro del país.
Carambia sostiene que el tratamiento impositivo diferencial para la Patagonia no constituye un privilegio sino una herramienta para compensar condiciones estructurales que encarecen la vida y la producción en el sur argentino. «El automóvil y el transporte de carga no representan un bien suntuario, sino una herramienta de trabajo y un medio de supervivencia frente a las grandes distancias y la baja densidad poblacional», señala Carambia en los fundamentos del proyecto.
Para el legislador, el esquema de beneficios vigente fue perdiendo efectividad con las modificaciones introducidas en los últimos años, particularmente a partir de la reforma tributaria impulsada mediante la Ley 27.430. A su entender, esa situación afectó la competitividad de sectores estratégicos para la economía patagónica como el turismo, la pesca, el transporte y la logística.
Por eso propone redefinir el área de influencia del beneficio fiscal y recuperar un esquema que permita fortalecer la actividad económica regional. Pero además, incorpora una reducción del 50% de los impuestos sobre los combustibles líquidos para el resto del territorio nacional, entendiendo que la reducción de la carga tributaria podría contribuir a la baja en los costos en múltiples sectores.
«El combustible atraviesa toda la estructura productiva. Su costo incide en alimentos, transporte, servicios y bienes básicos», sostiene en los fundamentos.
El senador entiende que una rebaja impositiva tendría impacto sobre la inflación, los costos logísticos y la competitividad de las economías regionales.
La Tecla Patagonia

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