Este jueves el tribunal de la Cámara dio a conocer la sentencia contra Mauro Pérez. Dio lugar al pedido de la Fiscalía, mantuvo la calificación por homicidio culposo y ordenó la detención del acusado. La madre de la víctima cargó contra los jueces.
Este jueves se conoció la sentencia por un brutal siniestro vial ocurrido en 2022, en la localidad santacruceña de Gobernador Gregores, donde falleció un joven que tenía toda la vida por delante.
Se trató del caso de Ulises Guelet, un chico oriundo de Lago Posadas que iba en la caja de una camioneta rumbo al río, cuando el rodado despistó y terminó colisionando contra un poste. Ulises salió despedido del vehículo y sufrió un grave traumatismo de cráneo. A pesar del esfuerzo del personal médico del Hospital de San Julián, días después se certificó su fallecimiento.
El juicio se desarrolló la semana pasada en las instalaciones de la Cámara Oral. El acusado fue Mauro Pérez, conductor de la camioneta, quien llegó al debate en libertad. Durante el proceso, declararon las personas que iban dentro y fuera del vehículo aquella fatídica mañana. Todos coincidieron en que Pérez circulaba a alta velocidad, y que le habían pedido que disminuyera la marcha.
La causa fue elevada a juicio bajo la calificación de “homicidio culposo en concurso ideal con lesiones”, tanto por la muerte de Ulises como por las heridas sufridas por otros ocupantes del rodado. El fiscal Federico Heinz solicitó una pena de cinco años de prisión ante el tribunal integrado por María Alejandra Vila, Jorge Yance y Fernando Zanetta, este último como vocal subrogante. Por su parte, los defensores de Pérez, Sandro Levin y Gabriel Giordano, pidieron la absolución de su cliente, argumentando una presunta mala praxis por parte del cuerpo médico del hospital donde fue atendido Ulises.
Este jueves, tras vencerse los plazos legales de deliberación, el tribunal dio a conocer su decisión. Cabe mencionar que la Cámara se encontraba abocada simultáneamente a otro juicio, lo que generó cierta demora en la lectura del fallo.
Afuera de las instalaciones judiciales, ubicadas sobre la calle Malaspina, aguardaban con visible tensión Eladia Guelet —madre de Ulises—, Analía, su tía, y Élida, su abuela. Estaban acompañadas por vecinos y familiares de otras víctimas de incidentes viales: Érika Erazo (madre de Gael Carrizo), Jorge Matulich (padre de Brianna), Óscar Sánchez (padre de Alejandro) y Belén Álvarez (hermana de Leandro).
Cerca de las doce y media del mediodía, todos ingresaron a la sala de audiencias. No estuvieron presentes ni el fiscal Heinz (representado en esta oportunidad por Verónica Zuvic), ni Pérez, ni su defensor Giordano. En representación del acusado asistió únicamente Sandro Levin.
La Opinión Austral