La decisión del Gobierno nacional de avanzar hacia retenciones cero para el barril por debajo de los 65 dólares reactivó una discusión que en la minería lleva años sin resolverse: por qué la plata y el litio siguen alcanzados por derechos de exportación, cuando otros minerales -y ahora también el petróleo- quedaron fuera del esquema.
La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) prepara una presentación formal para insistir con la eliminación de las retenciones para la plata y el litio. El pedido a la gestión de Javier Milei encuentra respaldo político en las provincias productoras, especialmente en Jujuy, Salta, Catamarca y también de Santa Cruz, aunque en este último caso afecta en mayor medida a una sola operación en su territorio.
El recorte de retenciones al petróleo se justificó por los equipos técnicos del Gobierno nacional por los elevados costos de los yacimientos maduros y la necesidad de evitar importaciones en el corto plazo. La lógica, advierten en la minería, es exactamente la misma para la plata y el litio.
Las mineras intentaron canalizar el planteo por vía del secretario de Minería, Luis Lucero, y también, en el área de Coordinación de Producción de Pablo Lavigne, pero la respuesta no llega. Ahora evalúan abrir el diálogo con otras dependencias de Economía del Gobierno de Milei para buscar una definición más concreta.
A esta cruzada se sumarían los gobernadores de las provincias afectadas, en un escenario de precios internacionales bajos para el litio y de yacimientos de plata cada vez más maduros, ya que no quieren quedar rezagados respecto al esquema de incentivos que -por caso- ya recibió el sector petrolero.
A diferencia de la plata, la exportación de oro no paga derechos desde enero de 2024 -desde que venció el Decreto N° 908/21 que fijaba la alícuota para ese mineral el 31 de diciembre de 2023-. Esto genera distorsiones en un puñado de operaciones donde la plata es predominante o muy relevante en la composición de los concentrados.
Santa Cruz
Entre las operaciones más afectadas en el país, en Santa Cruz se enlistan: Mina San José, operada por Minera Santa Cruz, y, aunque con un impacto marginal porque tiene una producción más equilibrada con oro, Cerro Moro, de Pan American Silver. En el otro rincón del mapa, como productoras de plata están Mina Pirquitas, en Jujuy, y Mina Lindero, en Salta.
Al respecto, el gobernador Claudio Vidal señaló en declaraciones a La Opinión Austral que insiste con el reclamo y que el costo extractivo del oro y la plata es el mismo, “pero la plata tiene retenciones y el oro no; es injusto”, cuestionó y vinculó el tema tributario con la continuidad de las operaciones: “No digo que haya que cobrar retenciones al oro, digo que sería importante que lo que hoy se paga por la extracción de plata pueda destinarse a proyectos de exploración y que no se lo lleve la Nación. La exploración es lo que más tiempo y recursos demanda”.
Desde el sector privado también se viene insistiendo en el reclamo hace casi dos años. En diálogo con Santa Cruz Produce a fines de agosto, el gerente general de Minera Santa Cruz, Néstor Rigamonti, describió sin rodeos el impacto del régimen actual: “San José es un yacimiento que hace unos años ha empezado a presentar rasgos claros de madurez y eso presenta desafíos importantes. Estamos asegurándonos de hacer lo necesario para darle continuidad al yacimiento”.
Explicó que la operación produce concentrados y barras de plata en bruto, justamente los productos que quedaron excluidos de las exenciones: “Desde hace un par de años, una buena parte de las posiciones arancelarias de los productos metalíferos está exenta de retenciones, pero no todas. Algunos productos se mantienen alcanzados y son los que produce Minera Santa Cruz: concentrados de plata y barras de plata en bruto“.
El gerente cuestionó la lógica detrás de esa diferenciación: “No hay ningún argumento técnico o económico que justifique esa distinción. No es que el producto exento tenga mayor valor agregado. Y desde lo económico, los productos alcanzados aportan mucho menos al fisco que los que ya están exentos”.
El punto central es la exploración, clave para extender la vida útil del yacimiento: “Nuestros productos siguen pagando retenciones y es un problema grande, porque esos recursos serían muy valiosos para reforzar campañas exploratorias. La clave para extender la vida de mina es explorar. Han pasado casi 20 años desde que arrancamos y seguimos operando gracias a eso, pero hoy los resultados son más marginales y necesitamos campañas más intensivas”.
El mensaje final sintetiza el ánimo del sector: “Es un tema nacional. Estamos haciendo gestiones porque el Gobierno tiene clara la situación, pero son tiempos políticos que no manejamos”.
Otras provincias
En el norte del país, donde además de una parte de plata se concentra la producción de litio, los gobernadores sostienen mensajes similares. Carlos Sadir, de Jujuy, manifestó: “Bregamos y reclamamos la eliminación de las retenciones al litio y la plata. Es un pedido que venimos haciendo hace tiempo”. Para Sadir, el impacto es directo: el litio representa una porción creciente de los ingresos provinciales y la plata de Pirquitas sigue siendo un activo relevante. “La minería sustentable representa el 10% del PBI provincial y más de 10.000 empleos. Si eliminamos las retenciones, podríamos atraer más inversiones y acelerar la generación de trabajo genuino”.
En Salta, Gustavo Sáenz se expresó en la misma línea, aunque con un eje más amplio: reglas tributarias adecuadas para el norte y estabilidad para los proyectos mineros: “Hay realidades distintas en cada provincia y eso debe contemplarse”. En Catamarca, Raúl Jalil lleva años advirtiendo sobre los riesgos de una presión tributaria excesiva: “Lo que les digo a quienes legislan desde Buenos Aires es que no podemos repetir errores del pasado. Ya hubo industrias que desaparecieron por impuestos altos. No podemos cometer el mismo error ahora con el litio o con otro mineral”.
Sabrina Pont para la Opinión Austral
